¿Qué Nos Enseña Perfect Days sobre la Felicidad en lo Cotidiano?

Análisis del fenómeno ‘Perfect Days’: Desglosamos por qué la película de Wim Wenders sobre un limpiador de baños japonés es la lección más urgente sobre la felicidad, la rutina, el Komorebi y la belleza de la vida simple.

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El Último Gran Silencio del Cine

En un mundo obsesionado con la productividad, el ruido y la ambición desmedida, la película japonesa Perfect Days llega como un bálsamo, o mejor dicho, como un portazo a la ansiedad moderna. Dirigida por Wim Wenders, esta joya nos invita a seguir la rutina silenciosa de Hirayama, un hombre que se dedica a limpiar los baños públicos de Tokio.

Pero no te equivoques: esta no es una película sobre la limpieza, sino sobre la filosofía de la vida simple.

Analizamos por qué esta obra, que apenas tiene diálogos y se enfoca en el rigor de lo cotidiano, es la lección más urgente que el cine podía darnos sobre la felicidad, la presencia y el valor de lo que ya tenemos.

La Filosofía del Trabajo Invisible: El Kintsugi de la Rutina

La película nos introduce en un concepto radical: el trabajo repetitivo no es un castigo, es un ritual. Hirayama ejecuta su labor con una devoción casi sagrada. Cada vez que limpia un retrete, lo hace con una atención al detalle que transforma la tarea de ser un servicio infravalorado a una forma de meditación activa.

Este enfoque se asemeja al Kintsugi, el arte japonés de reparar cerámica rota con oro, celebrando las grietas en lugar de ocultarlas. Perfect Days aplica esto a la rutina: la belleza no está en lo extraordinario, sino en hacer lo ordinario de forma extraordinaria. Su felicidad reside en la ausencia de expectativas, una libertad que muchos que persiguen grandes títulos o riquezas han perdido.

La Riqueza Inmaterial: Libros, Árboles y Komorebi

El verdadero tesoro de Hirayama no es el dinero, sino su mundo interior. Wenders nos muestra que el protagonista es un hombre rico en experiencias inmateriales:

  • La Música: Sus cassettes viejos (Patti Smith, Lou Reed, The Kinks) son su portal a la juventud y la emoción.

  • La Lectura: Sus libros son su conversación silenciosa con el mundo.

  • El Komorebi: Este término japonés se refiere a la luz que se filtra entre las hojas de los árboles. Es un momento fugaz de belleza que Hirayama fotografía cada día con una cámara sencilla.

Estos rituales demuestran la tesis de la película: si dejas de perseguir lo que no tienes, el universo te revela la abundancia de pequeños regalos que ya existen a tu alrededor. La felicidad está en la calidad de tu atención, no en la cantidad de tus posesiones.

El Desafío Final: ¿Podríamos Vivir Así?

La película, aunque calma, nos lanza un desafío incómodo. Cuando el pasado de Hirayama aparece brevemente, intuimos que su vida actual es una elección radical, un refugio del caos de la riqueza familiar.

Perfect Days no idealiza la pobreza, sino la autonomía. Nos pregunta: en un mundo que nos grita que debemos ser alguien, ¿podríamos encontrar la paz en ser simplemente nosotros mismos, haciendo algo útil, sin necesidad de demostrar nada a nadie?

El cine de Wenders nos ofrece una hoja de ruta para reconectar: bajar el volumen de la ambición, mirar hacia arriba y aceptar que la belleza de un día perfecto no se planea; solo se vive.


¡Escucha el Episodio Aquí! Esta entrada sirve como la base para nuestro episodio, donde profundizamos en el concepto del Komorebi y la filosofía de Wenders. ¡Dale play y únete a la conversación!

Juan Gomez

Juan Gomez

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Comments

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  1. adamgordon

    Reply
    abril 22, 2021

    Thanks for sharing this information is useful for us.

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