Make your inbox happier!

Subscribe to Our Newsletter

Rob Reiner: el director que nos dio ‘When Harry Met Sally’, ‘The Princess Bride’ y ‘A Few Good Men

Rob Reiner fue mucho más que “el director de When Harry Met Sally”. Entre los 80 y los 90 encadenó una racha casi irrepetible de clásicos como This Is Spinal Tap, Stand by Me, The Princess Bride, Misery y A Few Good Men, saltando de la comedia romántica al terror y al drama judicial sin perder nunca claridad narrativa ni personajes memorables

Hay directores que dominan un solo género y otros que parecen jugar en varias ligas al mismo tiempo. Rob Reiner pertenece a ese segundo grupo: en menos de dos décadas dejó comedias románticas, fantasía, drama judicial y terror que hoy son parte de la cultura pop. Aprovechando que su nombre volvió a estar en boca de todos, vale la pena repasar por qué su filmografía es tan importante para entender el cine de los 80 y 90.

¿Quién fue Rob Reiner?

Rob Reiner nació en 1947 en Nueva York, hijo del comediante y director Carl Reiner, y creció literalmente entre sets de rodaje y programas de televisión. Primero se hizo conocido como actor gracias a la sitcom “All in the Family”, y recién después dio el salto detrás de cámaras para convertirse en uno de los directores más consistentes de Hollywood.
Como director, su nombre queda asociado a esa racha casi imposible de los 80 y principios de los 90 donde cada proyecto parecía convertirse en clásico instantáneo.

La era dorada: de ‘This Is Spinal Tap’ a ‘Stand by Me’

Su debut grande fue “This Is Spinal Tap” (1984), un falso documental sobre una banda de rock ficticia que se volvió película de culto y moldeó para siempre el formato del mockumentary. Con humor seco y situaciones exageradas pero verosímiles para el mundo de la música, la película anticipó el tono que después veríamos en series como “The Office” o “Parks and Recreation”.
Solo dos años después estrenó “Stand by Me” (1986), adaptación de un relato de Stephen King que se convirtió en uno de los coming‑of‑age más recordados de los 80, con un grupo de amigos enfrentándose al final de la infancia en un pueblo marcado por la violencia y la muerte.

‘The Princess Bride’: fantasía, romance y aventura en una sola película

En 1987 llegó “The Princess Bride”, probablemente la película que más cruzó generaciones en su filmografía. Mezcla cuento de hadas, aventura, romance y comedia meta, con personajes que se volvieron memes antes de que existieran las redes sociales: el espadachín Inigo Montoya, el gigante Fezzik y el propio Westley.
Reiner logra algo difícil: hacer una película apta para toda la familia que al mismo tiempo tiene diálogos inteligentes, chistes que envejecen bien y una capa de ironía que la mantiene fresca incluso para quien la ve por primera vez hoy.

‘When Harry Met Sally…’: la comedia romántica definitiva

En 1989 dirige “When Harry Met Sally…”, escrita por Nora Ephron, y básicamente redefine lo que entendemos por comedia romántica moderna. Más que contar “si se quedan juntos o no”, la película explora durante años la relación entre dos personas que discuten si hombres y mujeres pueden ser amigos, mezclando humor, neurosis, sexo y conversaciones que parecen sacadas de la vida real.
El trabajo de dirección se nota en el ritmo, en la forma de filmar Nueva York como un personaje más y en cómo Reiner consigue que la química entre Billy Crystal y Meg Ryan sea el corazón de la historia sin necesidad de grandes giros dramáticos.

De la comedia al terror: ‘Misery’

A principios de los 90, Reiner se anima a un cambio de tono total con “Misery” (1990), otra adaptación de Stephen King. Acá ya no hay romance ni aventuras: se trata de un escritor secuestrado por su “fan número uno”, en una casa aislada de la nieve, en una historia que mezcla terror psicológico y crítica a la obsesión del fandom.
La película funciona en gran parte por el control de Reiner del espacio y la tensión: la casa se siente cada vez más pequeña, los silencios pesan y cada movimiento de la villana, interpretada por Kathy Bates, se vuelve impredecible.

‘A Few Good Men’: drama judicial con diálogos afilados

En 1992 estrena “A Few Good Men”, un drama judicial sobre un caso dentro de la Marina estadounidense que termina en un juicio explosivo. Más allá del famoso enfrentamiento en la sala (“you can’t handle the truth”, ya convertido en frase icónica), la película destaca por cómo Reiner arma el crescendo del conflicto, el uso del montaje en el juicio y la forma de dirigir a un elenco lleno de estrellas.
De nuevo, demuestra que puede pasar de la comedia romántica al thriller y al drama legal sin perder claridad narrativa, ni la capacidad de generar escenas que quedan grabadas en la memoria colectiva.

Castle Rock Entertainment: construir historias desde atrás de cámara

Además de dirigir, Reiner fue uno de los fundadores de Castle Rock Entertainment, productora que estuvo detrás de series y películas claves de finales del siglo XX. Desde ese lugar impulsó proyectos de otros directores y guionistas, consolidando una marca asociada a historias con personajes fuertes y alto nivel de escritura.
Ese rol como productor ayudó a que su influencia fuera más allá de sus propias películas, marcando el tono de buena parte del cine y la TV de la época.

Un legado que sigue vivo

Hoy muchas de las películas de Rob Reiner siguen presentes en plataformas, rankings y listas de “imprescindibles” para cualquier cinéfilo. Se enseñan en escuelas de cine para hablar de estructura clásica, construcción de personajes, diálogos y manejo del tono, especialmente en el caso de “When Harry Met Sally…”, “The Princess Bride” y “A Few Good Men”.
Su nombre está asociado a esas películas que se recomiendan de generación en generación, que descubrís en cable, streaming o recomendaciones y que mantienen intacta su eficacia emocional y narrativa décadas después de su estreno.

Rob Reiner

Más allá del impacto mediático de su muerte, la mejor forma de despedir a Rob Reiner es volver a sus películas y dejar que hablen por él. Cada revisión de The Princess Bride, cada nueva generación que descubre Stand by Me o se enamora con When Harry Met Sally mantiene vivo a un director que entendió como pocos que el cine podía hacer reír, llorar y pensar en una misma escena.

Se fue una de las voces más versátiles del Hollywood moderno, pero su obra quedó grabada en la memoria colectiva, en las plataformas y en las charlas cinéfilas de bar, donde sus historias seguirán apareciendo una y otra vez como referencia obligada. En Portal Movies, el mejor homenaje posible es seguir mirando, analizando y recomendando sus películas, porque ahí es donde Rob Reiner sigue estando verdaderamente vivo para quienes amamos el cine.

Keep in touch with our news & offers

Subscribe to Our Newsletter

Enjoy Unlimited Digital Access

Read trusted, award-winning journalism.
Just $2 for 6 months.

Already a subscriber?
Share the post

Comments

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *